martes, 30 de julio de 2013

Pisa, Italia.


Pisa, Italia

10 de julio de 2013

Desde Alessandria hasta Florencia, hay unos 320 kilómetros… y como está de camino a nuestro próximo destino, pasamos por Pisa para quedarnos unas horas.

En nuestra aventura de autopistas, pasamos por el puerto de Génova, pero no he podido sacar muchas fotos ya que muchos tramos de la autopista están techados.  Quizás sea para evitar el ruido…o las distracciones. Lo poco que pudimos ver, es muy lindo. Con todo esto, saqué como 25 fotos de la nariz de mi esposo…en mi intento de lograr una foto con paisaje…
Una foto de Génova...sin la nariz de mi esposo... uf!

Otra ciudad que encontramos en el camino es  Carrara. Es impresionante ver los mármoles apilados, y las montañas desgarradas… ¡Y pensar que hace siglos que esto viene pasando! Pero, ya me conocen los que vienen leyendo esta serie de viajes…no voy a empezar. En fin…lo mío será el acero inoxidable para mesada.
Carrara, Italia.

Carrara, Italia.

Ya nos acercamos a Pisa. El tránsito es caótico. Por suerte, pudimos estacionar el auto a unas pocas cuadras.  Obviamente…la Torre inclinada sobresale…
Caminando hacia la Piazza dei Miracoli.

Llegamos a la Piazza dei Miracoli, que está llena, llena, llena de gente.  Es impresionante como el sol no amedrenta a nadie.

El edificio más cercano es el Baptisterio, dedicado a San Juan el Bautista. Comenzó a construirse en 1153 y finalizó en 1363.  Es el segundo edificio que se erigió, después de la Catedral. 
Baptisterio, Pisa. Italia.

Aclaro una cosita. Excepto para la Catedral, para todo los otros edificios hay que pagar. ¡No estoy en contra del asunto! Pero les aviso, nada más.  Hay ofertas para comprar todas las visitas y se les puede hacer un descuento.
Catedral Santa María Asunta.

Aunque el ingreso de la Catedral es gratuito, se debe retirar un ticket en la boletería. Entre los datos relevantes, el nombre de la Catedral es Santa María Asunta. Comenzó a construirse en 1063-1064 pero como es de esperar en este tipo de edificios, pasó por varias reformas y restauraciones… No sé cuándo “se terminó” de construir.  Lo que sí, se sabe el año de su consagración en el año 1119. Como hubo muchas idas y vueltas de diferentes culturas, me cuenta el Wikipedia que, a lo largo de los años, el aspecto de la catedral fue influenciado por la cultura musulmana (por ejemplo) y adornada con botines de guerra... (no me aclara de cual…pero bueno…alguna de por ahí).
Catedral Santa María Asunta, Pisa.

Antes, y rapidito, vemos el Camposanto. El muro exterior está compuesto de 43 arcos ciegos entre dos puertas de entrada. La situada a la derecha está coronada por un elegante tabernáculo gótico con representación de la Virgen María con el Niño rodeada por cuatro santos. Fue realizado en la segunda mitad del siglo XIV por un discípulo de Giovanni Pisano. Ésta es la puerta de entrada original. (Wikipedia).
Camposanto el "elegante tabernáculo", Pisa. Italia

Ahora sí, entramos a la Catedral. Aquí también hay que venir vestidos “decorosamente”…

Disculpen pero con estos detalles, me tengo que ayudar con Wikipedia porque hay tanta información que sino, se perdería (si sólo cuento con mi memoria).

Tiene un techo a artesonados dorados del siglo XVII, en madera y pintado, por los florentinos Doménico y Bartolomeo Atticiati. No se sabe si el techo original fuera similar o de simples armaduras. El techo actual dorado muestra el escudo de los Médici.
Techo de la catedral Santa María Asunta, Pisa.

Las impresionantes columnas graníticas en estilo corintio entre la nave y el ábside provienen de la mezquita de Palermo, botín de la batalla en la “Cala” de 1063.
Las columnas graníticas de la Catedral Santa María Asunta y mosaico de Jesús en su majestad.  Pisa.

El gran mosaico del ábside con Cristo en majestad, rodeado por la Virgen y San Juan Evangelista fue terminado con el rostro de san Juan por Cimabue en 1302, y sobrevivió milagrosamente al incendio de 1595. El San Juan Evangelista es la última obra realizada por él antes de la muerte y una de las pocas de las que existe documentación certificada. Evoca los mosaicos de las iglesias bizantinas y normandas, como la de Cefalú y Monreale, en Sicilia.
Otra postal del interior de la Catedral.

Ahora, nos vamos a ver la Torre inclinada. Fue el tercer edificio en construirse, en el año 1173 pero su finalización demoró 177 años, guerras de por medio.  Desde el principio hubo “errores” que provocaron la inclinación… pero como dice el refrán “no hay mal, que por bien no venga.  ¿Y qué es esta Torre? Es un campanario…nada más ni nada menos. ¡Y bueno! ¡Era todo a lo grande, si tenían los mármoles “acá cerca”!
Torre inclinada de Pisa

Torre inclinada de Pisa.

Espero que les haya gustado… a mí me gustó muchísimo, aunque sólo estuvimos 3 horas.

¡Ah! ¿Qué significa OPA (siglas que vimos en mosaicos en el piso de la catedral y en la fuente de agua)? Los monumentos o museos no pertenecen al ayuntamiento o al Estado italiano, sino a la Opera Primarcial Pisana (OPA), una antigua institución del siglo XII dirigida por el Arzobispo de Pisa.
Pisa.

Y ya…vamos al auto, que tiene aire acondicionado.
Rómulo y Remo, en Pisa.

 

 

 






domingo, 28 de julio de 2013

Alessandria y Castellazzo Bormida, Italia. Parte 2/2


Alessandria y Castellazzo Bormida

9 de julio de 2013

 

Castellazzo Bormida

Hoy no nos levantamos tan temprano. El palacio municipal abre a las 10 de la mañana, así que no hizo falta tanto sacrificio.  El desayuno en el hotel Europa es bárbaro. Las frutas frescas saben delicioso y el espacio entre las sillas es más que adecuado.  Partimos de allí, para llegar 15 minutos antes de la apertura del palacio municipal.
En un estacionamiento de Castellazzo, muy cerca del Palacio municipal

Yo, siempre estuve acostumbrada a que este tipo de oficinas estén repletas de gente. Es extraño, subir escaleras y no ver a ninguna persona.
El palacio municipal

Interior del Palacio municipal

Casi por intuición, nos dirigimos a unos mostradores y esperamos un rato,  porque una persona llegó antes que nosotros.  Uno, realmente viene con muchas ideas preconcebidas…algunas generadas de la experiencia propia, y otras generadas por la misma violencia social que uno vio a lo largo de tantas realidades de oficinas públicas de otros países… Entonces, tratando de no alentar falsas expectativas pero tampoco de desanimar a nadie (después de todo uno hizo mucho esfuerzo en llegar hasta acá), esperé a que mi suegra (emociones e idioma extranjero a cuestas) pudiera explicarle al empleado municipal la razón de nuestra visita.  Uno puede pensar ¿le importará un poco a este señor toda la historia familiar  de mi familia? ¿Terminaremos a los gritos, como uno imagina que finalizan casi todas las conversaciones en este país?

Para sorpresa (mía), el señor la escuchó con mucha atención. Y cómo será la suerte, que hasta sabía hablar español. Entonces, nos ayudó aportando alguna información de familiares lejanos.  Yo no sé, si en todas las comunas son así de amables…sólo puedo hablar de lo que nos pasó a nosotros.

Con la dirección en mano, fuimos en la búsqueda…a pocas cuadras de allí.  En un edificio, hicimos nuestra primera presentación. Nos atendió una señora, y nos explicó dónde se halla la casa (¿original? ¿Familiar?). Por lo que entendí, o mejor dicho, lo que me explicó mi suegra, es que ellos son parientes aún más lejanos. Debemos ir a la otra dirección.

Llegamos a una casa que, según Mirta (mi suegra) es muy parecida a las descripciones que le hacía su abuelo.  Casi no quedaban dudas. Aprovechamos para sacar unas cuantas fotos…aunque todavía estábamos juntando valor para tocar el timbre…el perro con sus ladridos nos hizo el favor y la dueña de casa abrió el portón antes que tuviéramos la oportunidad de hacerlo sonar. 
La casa de la familia

Yo no sé nada de genética…pero casi tuve una clase práctica ese día. La señora en cuestión, es la viuda de algún primo lejano de Mirta. Y les puedo decir, que hasta usan el mismo delineador de ojos… Yo no podía creer…es como si en la zona, solo hubiera mujeres así. Como si todas tuvieran un lunar igual en el brazo, o mancha de nacimiento distintiva… ¡Qué sé yo! En medio de sonrisas y algunas lágrimas…yo estaba un poco preocupada de que  no se lleve un susto o algo la señora Franca (se las presento) por tamaña sorpresa, una mañana de verano que parecía tan normal.

Enseguida nos invitó al patio y trajo fotos para conversar y hallar al familiar en común. Ahí nos enteramos de su viudez, casi de dos años. También nos presentó a uno de sus nietos. Y la charla fue amena y cálida. Parece que hubieran conversado durante toda su vida. Y como Franca quería que conociéramos a sus dos hijas y nietos, quedamos en volver a las 19,30 horas para ir a cenar unas pizzas a un lugar que conocen ellos. No nos queda más que hoy, debemos aprovecharlo bien.
El jardín con sus árboles frutales.

Nos fuimos de allí más que felices. Tomamos un refrigerio en una confitería de Castellazzo Bormida. El lugar se llama Confitería Laguzzi.  Y luego, sacamos fotos a otros sitios turísticos o históricos como por ejemplo, La torre del reloj.
La torre del reloj

La torre del reloj
 

También pasamos por una iglesia llamada Confraternita di San Sebastiano y otra más, que se encuentra en la entrada del pueblo. Se llama Santuario della Beata Vergine della Madonina.  Nos despedimos de la familia, hasta la noche.





Confraternita di San Sebastiano


Santuario della Beata Vergine della Madonina

Alessandria

A pesar del calor, Germán y yo fuimos a pasear por Alassandria. Los demás, intentaron reponer fuerzas para volver a la noche.
Paseando por Alessandria

Empezamos por la Piazzetta Santa Lucía y volvimos a pasar por la Piazzetta della Lega Lombarda. De ahí,  hasta la Piazza Libertà.
Piazzetta Santa Lucía

Piazzeta della Lega Lombarda

Allí podemos ver el Pallazzo comunale y  el Palazzo Ghilini. Cuando llegamos a la esquina de la plaza, vemos hacia un costado, la cámara del trabajo.
Pallazzo  comunale

Palazzo Ghilini
Cámara del trabajo.

Continuamos nuestro camino en busca de la Catedral.  Antes, pasamos por el Palazzo Cuttica (es un museo).
Campanario de la catedral

Palazzo  Cuttica

Llegamos a la Catedral y nos encontramos con algunas cosas en la piazzetta.  Primero, un monumento dedicado a Gagliaudo, un campesino que, según la leyenda, se le atribuye haber salvado a la ciudad del asedio de Barbarroja en el año 1174.  ¿Cómo fue eso? Pues bien, rápidamente les cuento. Alessandria estaba sitiada por el ejército de Barbarroja. Entonces, Gagliaudo toma su vaca y le da de comer cereal, que en ese momento era muy valioso porque se estaba pasando mucha hambre. Sale con su vaca de la ciudad y se deja capturar por el ejército de Barbarroja. Por supuesto, la vaca es sacrificada para alimentar al ejército. Pero les llama la atención que, en el estómago del animal hubieran cereales. Entonces, Barbarroja ordena interrogar al campesino quien contesta que en su ciudad, abundan los alimentos y por eso, se los dan a las vacas…porque no tienen donde guardarlo. Barbarroja, le creyó… y pensando que  tomar la ciudad pudiera tardar varios meses, decidió retirarse.
Catedral de Alessandria

Monumento a Gagliaudo

Linda leyenda. Todas las ciudades tienen alguna.

También encontramos un bajorrelieve perteneciente al bisel de la puerta de la Torre cívica. No me queda claro si trasladaron el bajorrelieve o si eso, era la Torre cívica.
Bajorrelieve de la torre cívica

Y por último, una columna de granito, perteneciente a la iglesia (Chiesa) San Siro la cual, no existe más.
Columna de granito

Retomamos la calle y encontramos otra iglesia más. En este caso es San Giacomo della Victoria.

Chiesa San Giacomo della Victoria.
 

Llegamos a la Piazzetta Guglielmo Marconi. Y estamos  a pocos metros de la Piazza G. Garibaldi. Nos detuvimos un rato a sacar fotos desde el gran estacionamiento que hay allí. Pero debimos apurarnos, ya que hace mucho calor. Ese estacionamiento es puro asfalto y no hay árboles.
Piazzetta Guglielmo Marconi

Piazza G. Garibaldi

Piazza G. Garibaldi

Retornamos al hotel, por una peatonal. Se llama Corso Roma. Allí, hay otra iglesia llamada S Giovannino. Y ya no nos queda mucho más por ver (a nosotros…porque en realidad, hay más cosas). Vamos a refrescarnos y descansar para la noche.

 
Chiesa S. Giovannino
 
Por las calles de Alessandria.


 

Castellazzo Bormida

Este relato, llega a su fin. Porque todo lo demás queda en familia. Más tarde nos reunimos y conocimos a las hijas de Franca y a sus hijos. Luego, viajamos hasta, lo que yo creo que es Silvano d’Orba, un pueblo cercano a Ovada al sur de Alessandria. Allí, hay una pizzería donde se cena muy bien…y mucho.  Pero no sé de qué me sorprendo.

La cena se termina, nuestra visita también. Mis suegros están muy emocionados y las palabras sobran.

 
En algún lugar, en dirección a Ovada.

 

viernes, 26 de julio de 2013

Alessandria y Castellazzo Bormida. Italia. Parte 1/2


Alessandria y Castellazzo Bormida

8 y 9 de julio de 2013

Con Milán atrás…nos dirigimos a la ciudad de  Alessandria, provincia de Alessandria.  Quizás, no sea una ciudad muy famosa como las vecinas, pero verán que también tiene lo suyo.  En realidad, nuestro objetivo principal, es la localidad de Castellazzo Bormida, un municipio vecino. Allí, iremos en busca de familiares lejanos. Hay, casi 100 kilómetros entre Milán y Alessandria. No tardamos mucho en llegar y para el mediodía ya estábamos en el hotel Europa, realizando la registración. 

Castellazzo Bormida

Sin perder mucho tiempo, nos subimos al auto otra vez y partimos a Castellazzo Bormida: 11 kilómetros más.

Camino a Castellazzo Bormida
Cuando llegamos, rápidamente me di cuenta que es un pueblo muy chiquito. Lo confirmé en Wikipedia al leer la cantidad de habitantes que tiene: 4654.

Llegamos al palacio municipal, pero ya se encontraba cerrado. Sólo está abierto de 10 a 13 horas.  Así que, nos dedicaremos a pasear por el lugar como para volver más cómodos mañana temprano. Pudimos apreciar, un altar conmemorativo de los caídos durante la 2° Guerra Mundial. ¡Cuántos apellidos familiares…! ¿Les suena Lavagna, Bianchi, Bagliani, Buscaglia, Molina, Pagani…?

Edificio municipal de Castellazzo Bormida
También, me avisó mi esposo, que la comisaría del lugar (la oficina), tiene un horario de atención al público de una hora.  Luego, hay patrullas (¿patrullas o patrulla?) que da vueltas por aquí.  En rigor de verdad, vi una sola patrulla y fue cuando iban a abrir la oficina…

Altar conmemorativo para los caídos en la 2° Guerra Mundial.
Como es costumbre, en los pueblos pequeños (y no tanto) muchos comercios trabajan con horarios cortados.  Siendo casi las 14 horas…casi nadie da vueltas por aquí. 

Nosotros…vinimos para “dar vueltas” por aquí. Así que, hagamos un breve recorrido.

Las callecitas nos lleva a la Chiesa San Carlo e Anna. Frente a ella, la plaza San Carlo se llama, con un monumento dedicado a los caídos de la 1° Guerra Mundial.

Chiesa San Carlo y Anna y el monumento a los caídos de la 1° Guerra Mundial en Piazza San Carlo
De ahí, nos encontramos con el testimonio de lo que fue una puerta a una hilandería que funcionó entre el siglo XIX y principios del XX. 

Puerta de la hilandería
Frente a la puerta de la hilandería, se encuentran las ruinas del "castellazzo" Bormida.

Ruinas del Castellazzo Bormida

Otra Parroquia (¡me quedé con ganas de entrar a esta!) que encontramos es la Chiesa dei Cappuccini consagrada a Santa María y San Francisco.

Chiesa dei Cappuccini
En medio de este recorrido casi a ciegas, nos encontramos con una señora muy anciana que paseaba por el lugar. Mi suegra, no dudó en ir a preguntarle por la familia. Y para nuestra sorpresa, la señora conocía a una de las personas que le nombramos. Entre charla y charla, la señora nos comentó que salía a caminar (no les dije, pero ese día hacía mucho calor y ya eran las 14:20 horas, más o  menos) “porque quizás, encontrara a alguien con quien hablar”.  La verdad, hay ancianos que me enternecen.  Y claro, la realidad nos da este tipo de cachetazos… Siempre escuché hablar de los “pueblos que se van muriendo”… pero nunca estuve en uno. Quiero aclarar que esa, es una opinión mía.  Pero lo resumo en un título “la gente camina para conversar”.

Castellazzo Bormida.
Con la ayuda de la señora y también sus buenos deseos de que podamos encontrar a alguien, nos quedamos frente a una casa. Por el horario, no quisimos tocar el timbre. Sin embargo, descubrimos que la numeración que nosotros teníamos como dato, es antigua.  El número “28”… ahora es “EX 28” y en la actualidad corresponde el número 150…

No nos queda más que esperar hasta mañana para preguntar en la comuna municipal.

 

Alessandria

Retornamos a la ciudad. Es muy tarde para almorzar…pero tenemos hambre. Buscamos por varios lados, sin embargo los restaurantes están cerrados, o por lo menos sus cocinas. Lo único abierto son los bares y las heladerías.

San Rocco, Alessandria.
En nuestra búsqueda por un menú…tuvimos oportunidad de fotografiar algunos edificios interesantes. Por ejemplo, la iglesia de San Stefano…donde estaba una pizzería muy linda que cerraría sus puertas exactamente en 5 minutos…

San Stefano
Caminamos mucho más, hasta llegar a otro restaurant que nos había recomendado el personal del hotel…pero sólo abre después de las 19,30 horas.  Entonces volvimos a una heladería que, también había sido recomendada… ¿Por qué les cuento todo esto? No sé… solo sé que fue una prueba de resistencia física y mental…  Por supuesto que la teoría de la conspiración daba vueltas… “nadie nos quiere atender”… Por suerte, nuestros  problemas se solucionaron pronto en la heladería situada en la Piazzetta della Lega, llamada “Grom”. ¡Qué rico que es el gelato artesanal!

Piazzetta della Lega
Ahora, pasamos por la Cámara de comercio, industria y agricultura de Alessandria. Y ya estamos muy cerca del hotel.

Cámara de comercio, industria y agricultura de Alessandria
Retomando el tema del hotel, en este caso, las habitaciones me gustan mucho más. Los colores son claros y los cuadros tienen temas tranquilos y alegres. Los cuadros de Monet (las láminas) se utilizan en varios hoteles en los que hemos estado.

Hotel Europa
Habitación del hotel Europa
 
Quedamos de cama.  Nos tomaremos un descanso y por la noche iremos a cenar a “Bistrot “, la “trattoria” que abre a partir de las 19,30 horas (la recomendada).

Postal de Alessandria
Cada día me convenzo más de que los rankings no sirven para nada… Porque ciertamente, esta trattoria no se encuentra en  “la guía Michelín”  y tampoco está incluida en TripAdvisor por nombrar a sitios que recomiendan a buenos restaurantes.  

Postal de Alessandria.
Nos encontramos con un recibimiento agradable, un lugar cálidamente adornado con platos en tonos de rosa, blanco y celestes. Sillas cómodas, quizás no tan elegantes, pero donde uno se puede acercar a la mesa sin dificultad (¿Por qué menciono esto? Bueno, a veces, en otros lugares se pretende dar estatus de silla a los sillones…y uno no puede acercarse a la mesa fácilmente). El dueño de la trattoria nos atiende.

1° Antipasto con focaccia
Nos aclara que no hay menú. O mejor dicho… hay 5 antipasti (antipasto es el singular), 2 platos principales y un postre.  Debo decir, que al principio creí haber entendido mal. Y preferí creer que uno podía elegir entre los 5 antipasti. Pero no fue así, había entendido bien…eran 5.

3° Antipasto, morrones rellenos con queso mozzarella
Con un poco de incredulidad, vi como llegaban los antipasti a la mesa. Eran abundantes y riquísimos.  Esta trattroria, entró en nuestra lista de los anónimos más ricos del mundo. Cada plato superaba al anterior. Sin embargo, con el estómago lleno por las “5 entradas” (no entiendo…después de una entrada…no hay otra, es decir…ustedes me entienden), faltaban los 2 platos principales. Estaba tan mareada que no le saqué foto a todo, me faltó la entrada con porotos fríos, cebolla y hongos (riquísima) y el carpacho. Pero creo que a lo demás, pude fotografiar. Muchos de los fiambres son de elaboración propia. El vino que se tomó, proviene de un campo a pocos kilómetros de ahí.

1° plato principal: Pasta con queso.
 
2° plato principal: carne con zanahorias dulces.
 
Les dejo la dirección de este lugar y también la aclaración de que los domingos está cerrado. El lugar se llama “Bistrot” Via Piacenza 90. 15121 Alessandria. Abierto a partir de las 19,30 horas.

El postre.
Toda esa comida, e incluso la bebida, nos dio como resultado €30 por persona. Casi un regalo, en comparación con restaurantes de otros lugares, los sobrepasó en la abundancia y diversidad.

Calle de Alessandria.
Este lugar, queda a 4 o 5 cuadras de nuestro hotel…menos mal, porque de alguna manera necesitamos bajar toda esa comida. Hoy fue, un día italiano…sin dudas.