lunes, 28 de marzo de 2016

Nara y Tokio. Japón. Parte 12.




Nara y Tokio
25 de abril de 2014
Con los datos precisos aportados de la guía turística de Japón, embelleceremos la primera versión de la visita a Nara. 
Estación de tren JR de Nara.

¡Miren esta escalera preciosa! Camino al templo.

Paisaje de Nara.

Nara fue la primera capital permanente de Japón.  Tiene 8 monumentos declarados Patrimonio Mundial por la Unesco.  Su atracción central es el Daibutsu, o Gran Buda que se encuentra en el Todai-ji, un templo  que se levanta por encima del Nara-koen, un parque con otros lugares fascinantes que invita a pasear relajadamente entre sus árboles y sus mansos ciervos. 
El Daibutsuden

El Daibutsuden del Todai-ji es el edificio de madera más grande del mundo. La estatua que se ve hoy es del período Edo, mide 16 metros y está hecha de 437 toneladas de bronce y 130 kilos de oro. 
El Daibutsu. Hay 16 Budas menores que rodean la cabeza del Baibutsu a modo de halo, cada uno símbolo de diferentes manifestaciones del Baibutsu. Tienen tamaños diferentes, calculados para que se vean igual de grandes desde el suelo.

El Daibutsu es una representación del Buda Dainichi (también conocido como Buda Vairocana), el Buda cósmico, personificación de Buda como maestro del dharma[i], sin el cual no existiría el camino a la iluminación.
Sus manos muestran los mensajes “no tengas miedo” y “bienvenidos”. 
A la izquierda del Daibutsu está sentado el Kokuzo Bosatsu, bodhisattva de la memoria y la sabiduría, al que rezan los estudienates para que les ayude en sus estudios, y los fieles para que les lleve hacia la iluminación.

Tamonten. A la derecha del Daibutsu está Tamonten (el Señor que todo lo oye), otro de los guardianes de Buda.  Sostiene una pagoda que representa un almacén divino de sabiduría.
El Nara-koen alberga unos 1200 ciervos que, en los tiempos anteriores al budismo, se consideraban los mensajeros de los dioses y que hoy gozan del estatus de Tesoro Nacional. Se pueden comprar shika-sembei (galletas de ciervo) en los puestos de los vendedores ambulantes por ¥150. 
Un ejemplo de ciervo educado.

Ahora que ya tienen información fidedigna, les doy mi versión de los hechos sin cambiarle ni una sola coma desde que fueron escritos casi 2 años atrás –como pueden observar, la fecha de la entrada es de 2016 pero me estoy refiriendo a hechos de 2014-  en un block de notas que utilicé para apuntar mis impresiones.
Hoy fuimos hasta Nara para visitar otros templos. Allí encontraremos a un Buda gigante, el más grande de Japón. 
Puerta de ingreso al Templo Todai-ji.

Dentro de este templo, hay también, venados –para mí venados, pero en rigor de verdad eran ciervos-  en libertad y se puede comprar comida para alimentarlos.  
Ciervos en libertad, dentro del templo Todai-ji

Ciervos en libertad y la Pagoda de 5 pisos.

Sin embargo, los venados de por aquí son bastante más agresivos que los de la isla en Miyajima. Incluso, “roban” las galletas (Supongo que aquí, radica la principal diferencia entre la descripción de la guía y la mía, experimentada en carne propia).
Alguno me empujó y otro masticó  mi saco. 
Yo, siendo asediada por los ciervos.

¡De esto, Blancanieves nunca dijo nada!
Ciertamente, estos venados son un poco más brutos, ¿será que acá no tienen tanta comida disponible como los de la isla? ¡O tal vez, la glotonería le ganó a los modales!
Si no ven que tenés galletas en las manos, no te dan ni 5 de bolilla.
Hay muchos escolares de excursión -con la explicación del Buda, ya entiendo por qué hay tantos-. Es un día de sol muy bonito para pasear.
Con las chicas tomamos unos helados soft. Yo probé el de durazno y es bastante rico… si hablamos de soft.
Fin de mi versión.

Volviendo al templo, nos encontramos con la pagoda de cinco pisos, considerada un tesoro nacional.
Esta pagoda fue construida por la emperatriz Komyoh en el año 730. La corriente edificación es una restauración completada en 1426, y es la segunda pagoda más alta de Japón, unos 50,1 metros de altura. Dentro de la estructura, en el primer nivel se consagran alrededor del pilar central la triada Yakushi –al Este-, la triada Shaka –al Sur-, la triada Amida –al Oeste- y la triada Miroku –al Norte-.
Lo que acabo de nombrar se relaciona con la religión budista, pero lamentablemente, no encontré mejores datos acerca de las deidades que mencioné. 
Pagoda de 5 pisos. Templo Todai-ji.

Pagoda de 5 pisos. Templo Todai-ji.
Luego de la visita al templo, tomamos nuevamente el tren y volvimos a Tokio para cenar y recorrer hasta el anochecer.
En este caso, ya no recuerdo qué fue lo que ordenamos de cena, aunque la foto de los fideos no representa un desafío para adivinar. En cambio, la otra foto… ¡vaya uno a saber!
Los fideos

¿Qué será esto?


Una vez cambiados y registrados en otro hotel vamos en busca de una torre. Una que supo ganarse mi aprecio por ser bella.
Siguiendo las pistas de la Torre de Tokio.

La Torre de Tokio y la ciudad.
 Además es útil, ya que contiene antenas que facilitan la transmisión de señales de televisión.  Otros ingresos económicos de la Torre de Tokio, son los comercios y más atracciones turísticas que dejo para que miren en su página oficial.
Torre de Tokio.

Torre de Tokio.

Para obtener información, les dejo la página de Wikipedia
Muy cerca de la torre, encontramos un lugar de tango. Ya recuerdo que a los japoneses les gusta bastante este tipo de música. 
El lugar de tango cerca de la torre.

También, vimos una casa de maquetas y accesorios; y recuerdo que, a mi esposo le gusta mucho este tipo de cosas así que sacamos foto a eso. 
La casa de las maquetas.

Otro día se escurre entre las manos, o nosotros nos escurrimos, no lo puedo determinar. Hay que ir a dormir.


Nos vamos, con más comida.


[i] Dharma es una palabra sánscrita que significa 'religión', 'ley religiosa' o 'conducta piadosa correcta'. Con ligeras diferencias conceptuales, se utiliza en casi todas las doctrinas y religiones de origen indio (las religiones dhármicas), como el budismo, el hinduismo, el jainismo y el sijismo.

martes, 22 de marzo de 2016

Osaka, Japón. Parte 11.



Osaka
24 de abril de 2014

Hoy viajamos en el tren un poco tarde y no hicimos mucho. Antes de visitar el castillo de Osaka, fuimos a un restaurante donde la manera de ordenar la comida es muy singular: se presiona una pantalla como si fuera un cajero automático.  Fue muy divertido.
Miramos largamente la pantalla y seleccionamos lo que nos pareció familiar.
Primero, debemos ingresar el dinero y luego hacer el pedido.

Aquí vemos más opciones de bebidas y los platos.
Al final de la transacción, obtuvimos este ticket. Ahora vamos a sentarnos y la moza traerá nuestro pedido.

Las chicas pensaron que habían elegido Coca-Cola y resultó ser café helado. Yo creí elegir jugo de naranja y resultó ser mango.  ¡Menos mal que el agua es gratis!
El café helado, o sea, "la no Coca-Cola"

El jugo de mango.

Nuestro paseo se desvió entre callecitas y comercios donde el animé se hace notar. Las chicas se sienten entusiasmadas. A mí, me sorprende la cantidad de mercancías y la variedad de cosas. No solo animé, sino a nivel "de todo".
Ya les dije lo fascinada que estoy con las máquinas expendedoras de "cualquier cosa". En este caso, son ositos de chocolate y galletas.

El osito de chocolate y galleta.

Las callecitas comerciales.
De las callecitas llenas de comercios o con casas de madera, nos fuimos a la tumba de Sanada Yukimura, un samurái muy respetado que vivió durante el siglo XVI y que mis hijas querían visitar. El nombre de este samurái se convirtió en un personaje de videogame llamado Sengoku Basara 4; de ahí, la popularidad de la que goza por estos días.
Los comercios y el animé.

Un comercio de "Todo por ¥100"

Casita de madera.

Tumba de Sanada Yukimura

Muy cerca de la tumba de Sanada Yukimura

Ahora sí, nos dirigimos al castillo de Osaka, donde paseamos por sus alrededores. Yo me siento particularmente cansada.  El castillo se encuentra en medio de un parque precioso –como todos los parques japoneses donde las plantas y árboles están muy bien cuidados y son, a mis ojos, una atracción inevitable- y mientras caminamos, encontramos carteles informativos sobre los edificios que alguna vez existieron en el área.

La fosa del Castillo de Osaka

Castillo de Osaka.

Las plantas, como pieza fundamental para adornar todo.
De los carteles de información, voy a pasar a traducir algunos (porque están en japonés, inglés y otro idioma que no reconozco) del inglés al español.
Primer cartel
Estamos en la entrada sudeste del castillo Osaka.  Allí estaba la puerta llamada Tamtsukuri-mon que una vez estuvo en la entrada, la cual llevaba directamente a la plaza Masugata con un muralla y una torre sobre la misma, colocada en el período Edo (1603-1867), al igual que las entrada Ote-guchi y Kyobashi-guchi.
La torre se perdió en un incendio durante la restauración Meiji en 1868 y la plaza Masugata y la puerta, fueron removidas por el ejército después de que el castillo Osaka quedó bajo su control siguiendo la restauración Meiji.
Les cuento que, en los lugares indicados por estos carteles no hay mucho más que parque, árboles y alguna que otra piedra/muralla -hoy ruina- . Por lo que decidí subir más fotos del castillo de Osaka.
En consecuencia, solo las piedras de las bases en ambos lados de la entrada, permanecen hoy.
Igualmente, subo y muestro, los alrededores del cartel para que vean de lo que hablo.
Segundo cartel
Esta fue la residencia oficial del castillo Osaka Joban (aquí, tuve que buscar la palabra Joban y encontré 2 acepciones: 1° deriva del nombre de las antiguas provincias de Hitachi e Iwaki; 2° significa castillo de defensa) del ministro del shogunato de Takugawa durante el periodo Edo. Dos personas sirvieron como “Joban” (y aquí intuyo que lo que significa es ministro de defensa), uno llamado Tamatsukuri-guchi Joban y el otro Kyobashi-guchi Joban.  El Tamatsukuri-guchi Joban ha tenido su residencia oficial dentro de la entrada Tamatsukuri-guchi (uno empieza a darse una idea de lo enorme que era este castillo o mejor dicho, sus alrededores) y era el responsable de la misma, y también supervisaba el trabajo en el Castillo Osaka junto con el Kyobashi-guchi Joban.  Los Joban también apoyaban al Castillo Jodai Osaka, al jefe de los guardias del castillo que predominaban sobre la parte oeste de Japón.
Más tarde, la residencia fue quemada durante la restauración Meiji. Un hospital militar fue construido en este lugar donde se acogieron a numerosos soldados enfermos y heridos durante la rebelión de Satsuma en 1877.
Castillo de Osaka
En los alrededores del Castillo de Osaka.

Tercer cartel
En el parque hay una cápsula del tiempo. En conmemoración de la exposición de 1970 con el lema “Progreso y armonía para la humanidad”, el diario Mairichi y la industria eléctrica Matsuchita & Co. han completado dos cápsulas idénticas y las enterraron 15 metros debajo del monumento.
Son 2098 bienes culturales del siglo XX, seleccionados con la cooperación de la gente de Japón y todo el mundo, que serán guardadas en un contenedor especial de metal construido con la última tecnología. Con la esperanza que la paz y la prosperidad nunca terminen.
Nosotros, por la presente, legamos estas 2 cápsulas a las personas que vivan dentro de 5000 años contando desde ahora.
Este es el legado que requiere que la parte superior de la cápsula sea abierta al principio de cada siglo y que la inferior permanezca sin abrir hasta el año 6970.
La cápsula del tiempo.
Museo de la ciudad de Osaka. Se encuentra a unos metros del castillo de Osaka, dentro del mismo parque. 
http://www.artehistoria.com/v2/museos/2244.htm

Me gustó la entrada de este colegio.


Después, encontramos un shopping y nos metimos a un comercio de  solo ¥ 100.  El “Todo por ¥100”. Resulta impresionante todo lo que se puede conseguir aquí. Por ejemplo: artículos de limpieza, baño, jardinería, manualidades, juguetes para mascotas, librería, golosinas y bazar.
Más tarde, pasamos por una librería. No solo hay libros, también encontramos revistas y diarios, que es la forma en que se comercializan por aquí.
¿Les conté que estaba cansada? Bueno, después de tantos días, empiezo a extrañar la comidita occidental. Por eso, fuimos a un restaurante con aire italiano. Cenamos pizza y de postre elegí tiramisú. Era un poco raro esa versión del postre, pero igual fue rico.
El tiramisú "raro" pero rico.
Volvimos a la estación de tren para ver unos edificios modernos y está fresco. Sacamos unas fotos en la estación de Osaka y nos volvimos al hotel.
Alrededores de la estación de Osaka.

Estación de Osaka

Para que vean cómo se escribe en japonés. Estación de Osaka.
Hoy, nos hospedamos en el Station Hotel, volvimos a las camitas angostas aunque, eso no es nada; si las almohadas fueran un poquito más blandas…
A la mañana siguiente todos nos iremos a quejar por lo mismo.
Siendo casi las 9 de la noche, nos vamos de Osaka.