viernes, 7 de febrero de 2014

Torino, Italia. Día 2. Primera parte.


Torino

2 de noviembre de 2013

El día comienza temprano. El desayunador del hotel es cómodo y su oferta para desayunar es variada.
Piazza Vittorio Veneto
 

Volvemos a la Piazza Vittorio Veneto y cruzaremos por el ponte Vittorio Emanuele I. El famoso río Po que se halla en todo crucigrama que se precie de complejo. Ciertamente es uno de los ríos más importantes de Italia, que la cruza de Oeste-Este. Nace en los Alpes y desemboca en el Mar Adriático, cerca de Venecia.

Ponte Vittorio Emanuele I y el río Po. También, más lejos la Chiesa Gran Madre di Dio.
Buscando historias y datos que puedan enriquecernos este paseo, se puede decir que el río Po, alguna vez fue “un río de Sangre”. Sucedió en el año 729 cuando el papa Gregorio III ordenó a sus tropas "¡Haced que el Po se convierta en un río de sangre! Durante una batalla contra las tropas bizantinas de León III que estaban destruyendo las imágenes de Jesús, santos y la virgen María.  Se cumplió la voluntad del papa… y los soldados arrojaron todos los cadáveres al río tiñéndolo de rojo. Lo que no tomó en cuenta don Gregorio III, fue la contaminación de las aguas… Las personas que vivían en Rávena y alrededores no pudieron pescar en sus aguas durante 6 años. Podría decirse que Gregorio III no tenía el don de la anticipación ni el de la  previsión… (en negritas, van conclusiones mías)

Chiesa Gran Madre di Dio
Cruzado el puente, vemos una iglesia preciosa llamada Gran Madre di Dio. También, frente a la misma, la estatua de Vittorio Emanuele I. Recordarán que la Piazza Vittorio Veneto, como les contaba en el relato de Torino 1, anteriormente se llamaba Vittorio Emanuele I.

Estatua de Vittorio Emanuele I.
La Chiesa Gran Madre di Dio fue construida en 1814 para celebrar el regreso del rey Vittorio Emanuele I de Saboya tras la derrota de Napoleón. Al frente de la iglesia, escrito en latín dice: “la nobleza y el pueblo de Turín para el retorno del rey”.

Yo, me quedé con las margaritas que están en los maceteros… no parecen verdaderas, pero sí lo son.

Margaritas de la iglesia Gran Madre de Dios.
En su interior, hay un santuario dedicado a los 4.000 soldados turineses que murieron durante la Primera Guerra Mundial.

Santuario dedicado a los 4000 soldados de Turín, caídos en la Primera Guerra Mundial.
La cúpula también es muy linda de ver. Y desde esta altura, se pueden observar algunos techos de Torino… me están gustando las fotos de techos.
Cúpula, desde el interior de la iglesia Gran María de Dios.
 


Desde aquí, caminaremos hasta el Monte de los Capuchinos. En esta colina, hallamos la iglesia Santa María del Monte, el Museo Nacional de la Montaña y una estatua de la Virgen María ubicada aquí desde 1960.

Veo los techos y la cúpula de la iglesia Santa María del Monte (al fondo)
Encontré un link muy completo que cuenta la historia de la iglesia y otros datos muy interesantes. Yo no quiero hacer “copy-paste” pero se los recomiendo mucho. Y sobre todo, la historia de los monjes capuchinos que, han tenido conductas heroicas enfrentando epidemias y ejércitos en tiempos de guerra. Es para remarcar que en el fondo, los hombres buenos los hay… con sotana o sin ella. Y que cuando un hombre ordena “teñir de sangre un río” deja de pertenecer a cualquier orden que predique el amor entre las personas… 

La virgen sobre el Monte Capuchino.

Iglesia Santa María del Monte

Museo Nacional de la Montaña

Por la altura en la que estamos, es fácil comprender que este lugar fue utilizado como punto estratégico por diferentes tropas provenientes de distintos países, dependiendo de la época que estudiemos. La capilla ha tenido que convivir con distintos cuarteles y almacenes de armamento.

Vista desde el balcón Monte de los Capuchinos. Vemos la Mole Antonelliana
Disfrutemos de la Mole Antonelliana desde este “balcón”.

Descendemos para proseguir nuestra caminata. Tomaremos el corso Moncalieri,  una calle que bordea al río Po y podemos observar algunos puntos turísticos importantes.

Llegamos hasta el Ponte Umberto I y la esquina de corso Moncalieri y corso Fiume. Se observa a 3 cuadras de allí, la Piazza Crimea con su monumento en recuerdo a la expedición de Crimea entre los años 1855 y 1856. Fue un conflicto bélico entre el Imperio Ruso y la alianza entre Reino Unido, Francia, Imperio Otomano, reino de Piamonte y Cerdeña. La mayor parte del conflicto tuvo lugar en la península de Crimea en el mar Negro. Por la cantidad de aliados, infiero que el poderío ruso debió de ser importante.

Corso Fiume. Al fondo, el monumento a la expedición de Crimea
Leyendo un poco la historia de este conflicto… descubro que alguna victoria franco-británica se convirtió en “estación de metro de París”… Sebastopol es muestra de ello. Si yo fundara algún pueblo alguna vez… nombraría las calles, estaciones de subte, tren, etc. como las flores, esas, no mataron a nadie.

Ponte Umberto I
 

Del otro lado de la orilla vemos el Castillo Valentino. Un dato interesante de Wikipedia, podría clasificarse como un “antecedente” de San Valentín. Les transcribo:

Castillo Valentino.
“El antiguo castillo fue comprado por el duque Manuel Filiberto de Saboya por consejo de Andrea Palladio. El nombre Valentino, mencionado por vez primera en 1275, parece derivar de un santo llamado Valentino cuyas reliquias se veneraban en una iglesia dedicada a San Vito que por entonces existía en las cercanías.

Algunos estudiosos afirman que en un tiempo solían celebrarse en el parque fluvial turinés, el 14 de febrero (actualmente fiesta de los enamorados) una fiesta galante en el que cada dama llamaba Valentino a su propio caballero”.

Luego, vemos el Burgo Medieval que es un museo dedicado a la arquitectura de la Edad Media.
Burgo Medieval
 



 

Cruzaremos el río Po por el Ponte Principessa Isabella. El día es excelente para disfrutar de los jardines del Castillo Valentino.

Ponte Principessa Isabella
Un habitante de los jardines del castillo Valentino.

Jardines del Castillo Valentino.

Jardines del Castillo Valentino.
 
 
Después de un almuerzo tranquilo, queremos ir hasta via Roma y llegar a Piazza San Carlo. Se inauguró en el año 1638 de acuerdo con las órdenes del duque de Saboya. El Ducado de Saboya fue un estado del Sacro Imperio Romano Germánico independiente que se creó a partir del año 1416 y perdura (invasión más, invasión menos) hasta 1860 cuando se “reparten los territorios” entre el imperio francés de Napoleón III y la unificación italiana. Los italianos cedieron parte de los territorios del Ducado de Saboya a cambio del apoyo francés para la unificación.

Estamos por ingresar a la Piazza San Carlo.

Izq. Chiesa di Santa Cristina y a la de. Chiesa di San Carlo.

Monumento a Emanuele Filiberto.
 

http://it.wikipedia.org/wiki/Piazza_San_Carlo

 Me di cuenta de lo mucho que falta por contar… habrá segunda parte de este día.  

 

 

jueves, 6 de febrero de 2014

Torino, Italia. Día 1.


Torino

1 ° de noviembre de 2013

Dejamos Ortona y nos dirigimos (desde la Estación de Pescara Centrale) a la última ciudad italiana de nuestra visita: Torino.

Una ciudad al norte de Italia, donde las temperaturas cálidas ya  no nos acompañan. De los 20 grados de Roma y Ortona, ahora sentimos los 5 o 7 grados de Torino.

Nos alojamos en el hotel Amadeus, en el centro de la ciudad. Es muy completo y confortable.


Cuando llegamos, decidimos descansar un rato por el viaje. Ocurrió que quisimos encender el televisor… y no funcionaba. Fuimos a reclamar por el desperfecto, no para que vinieran a arreglarlo pronto, sino para avisar y que quede claro que nosotros lo encontramos en esas condiciones.

Minutos después, toca a nuestra puerta el conserje con un televisor de reemplazo. Con él, sostuvimos una conversación muy interesante y que será la anécdota que resaltaré de esta ciudad.

Como es costumbre, las personas del hotel preguntan de dónde venimos.

-Somos argentinos- le respondió mi esposo.

-¡Ah! ¡Argentinos!, nosotros tenemos a “Carlitos” en la “Juve”- respondió el conserje entusiasmado. Y luego remató – “e’ bruto, pero e’ bueno”.

No nos quedó más que sonreírle y agradecerle por la pronta respuesta  del televisor.

En Torino, el argentino que nos representa no es el Papa, ni Maradona, ni Evita. Es Carlitos Tevez… que es bruto, pero es bueno. A mí, personalmente me gustó que no fueran los de siempre.

Esta foto, la sacamos al día siguiente. Carlitos para todos.
 

Salimos en busca de la cena. La hallamos en un restaurant muy elegantemente decorado pero  no es caro. Se llama “La Spada RealeVia Principe Amedeo, 53. 

Y ahora, un breve recorrido para bajar la cena y disfrutar de las luces de la ciudad.

Los adornos de la Piazza Vittorio Veneto. Su construcción comenzó en el siglo XVII como patio de armas y durante la invasión de Napoleón, se derribaron muros y se realizaron nuevas expansiones en el año 1810.
Piazza Vittorio Veneto

Después de 1817 se decidió el crecimiento de la ciudad hacia el río Po (ya hablaremos del Po) y la plaza se terminó de construir en 1825. Primero, se la bautizó con el nombre de Vittorio Emanuele I. Pero después de la Primera Guerra Mundial, se cambió para rendirle honor a la batalla Vittorio Veneto. Fue el último enfrentamiento entre el reino de Italia y el imperio Austrohúngaro significando la derrota de este último.  Desde 1918 se la conoce como la Piazza Vittorio.

Piazza Vittorio Veneto y la Via Po.
 


Continuamos nuestro camino por la via Po y fotografiamos a la Chiesa della Santissima Annunziata. Lo que vemos es una reconstrucción del siglo XX, ya que su primera construcción se dio entre los años 1648 y 1656 durante el primer diseño de la plaza.
Via Po.
Chiesa della Santissima Annunziata
 


El paseo continúa hasta la Mole Antonelliana. Es el edificio que representa a Torino y claro, tiene una historia bastante interesante. En principio, su construcción (entre 1863 y 1888) albergaría a una Sinagoga, pero por ciertas desavenencias entre el arquitecto Antonelli y la comunidad judía, el edificio se propuso para otros fines y se le otorgaron nuevos terrenos a la comunidad judía para que construyeran la sinagoga como ellos querían.
Mole Antonelliana
 

A lo largo de toda su historia, este edificio ha sufrido distintas reparaciones a causa de tormentas muy fuertes.

Mole Antonelliana
 

Desde el año 2000,  alberga al Museo Nazionale del Cinema.

http://es.wikipedia.org/wiki/Mole_Antonelliana

Laboratorio de la curiosidad
 

Muy cercano a este lugar, se encuentra un lugar relativamente nuevo (porque busqué en el mapa de Google y no está con las decoraciones que yo fotografié) y que seguramente debe ser lindo de visitar con niños en edad de entender algunas nociones de ciencias. Les dejo el link para aquellos que quieran practicar italiano con sus hijos.  Se llama: El laboratorio de la curiosidad.


 

Yo tengo curiosidad… no sé si me voy a dormir en 5 minutos, 5 segundos… Ya veremos.

 

martes, 4 de febrero de 2014

Ortona, Italia. Día 2.


Ortona

31 de octubre de 2013

Principalmente, Ortona es una ciudad cuya economía se basa en la pesca, el transporte marítimo y el turismo. Goza de una linda playa para disfrutar en meses de calor.

En la comuna, nos han provisto de un folleto informativo en italiano e inglés. Les voy a traducir algunas cositas y también les voy a contar sobre los edificios históricos y museos con los que cuenta la ciudad.
El paseo y la baranda de Ortona. Una hermosura.

Empezando a relatar (con el mapa en la mano) desde el Norte al Sur, encontramos la zona llamada Lido Riccio donde hallamos variedad en hoteles, bed and breakfast y restaurantes.  Si llegáramos desde el Sur, recorreremos zonas de cultivo de olivos y viñedos. Se ingresa por Lido Saraceni. Y también atravesaremos el puerto, observando el contorno de la colina (esa que miramos al bajar del tren… y la escalera). También hace mención al tren que llega desde Pescara Centrale, ruta que tomamos nosotros.

La costa cuenta con 20 kilómetros a lo largo y tiene espacios de libre acceso (eso nos indica que hay espacios que, no son gratuitos).

Volvamos a nuestro tour. Comenzaremos en la Piazza S. Tommaso. Allí, encontramos la Cattedrale di San Tommaso apostolo.  Mientras nos sentamos un ratito y contemplamos lo hermosa que es, les cuento algunos datos.

Piazza S. Tommaso.
 

Se presume que la catedral fue construida sobre las ruinas de un templo pagano.  Su construcción comenzó en el siglo VI y en noviembre de 1127 fue dedicada a Santa María de los Ángeles. Ahora les cuento cuándo cambió de nombre.
Cattedrale S. Tommaso Apostolo.

Sucede que aquí, se encuentran los restos del apóstol Santo Tomás.  Les traduzco lo que dicen los carteles informativos.
Cripta de Santo Tomás apóstol en la Cattedrale S. Tommaso Apostolo

De India a Ortona. Después del martirio en India, exactamente en Mylapore cerca de Madrás, alrededor del 72 DC, el cuerpo de Santo Tomás fue llevado a Édessa alrededor  del año 230.

Entre el 1144 y 1146, después de la caída de la ciudad bajo la dominación de Turquía, el cuerpo fue trasladado a las islas de Quíos por seguridad.  El cuerpo fue robado el 10 de agosto de 1258 por Leone, comandante de 3 barcos de guerra desde Ortona, el cual tomó parte en una expedición militar al Mar Egeo, como ordenara Manfredi, hijo del emperador Federico II.

Cripta de Santo Tomás apóstol en la Cattedrale S. Tommaso Apostolo
 


El 6 de septiembre de 1258 Leone arribó a  Ortona con el cuerpo y la lápida sepulcral de Santo Tomás y sus reliquias se convirtieron en el centro de una profunda devoción.  En orden de disipar todas las dudas y confusión acerca de la autenticidad el 22 de septiembre de 1259 será la universidad de Bari que lo dejará constatado en un acta notarial en un papel sulfurizado.

Cripta de Santo Tomás apóstol en la Cattedrale S. Tommaso Apostolo
 


 

Algunos griegos (¡algunos… eh! ¡No todos!), que habían venido de Quíos y fueron tomados prisioneros en una ciudad fortificada, declararon que el cuerpo robado por los marinos de Ortona en sus islas, fue de Santo Tomás.  Este documento de la cancillería, data de la época de  Suabia y fue conservada en la librería diocesana Santo Doménico en Ortona.

Bueno, a partir de que Santo Tomás llegó a Ortona, la catedral cambió de nombre. ¿Estamos?

Prosigamos con otra información importante: la urna contenedora de los huesos de Santo Tomás.  La urna en cuerpo dorado, con la imagen del santo fue realizada por el pintor Tomaso Alessandrino de Ortona (a comienzos del siglo XVIII) y contiene el santo cuerpo como fue recompuesto después del estudio médico practicado entre 1984-86. Se estableció que los restos fueron de un hombre de entre 50 y 70 años y de alrededor 160 centímetros (con una variación de 10 centímetros) de altura, afectado por una espondilitis anquilosante, además recibió un golpe cortante en el malar derecho antes o inmediatamente después de su muerte.

Esta es otra capilla dentro de la Cattedrale S. Tommaso Apostolo.
 


Estudios recientes (2009-2011) han probado que el cuerpo es compatible y complementario con 2 huesos del santo los cuales no son conservados en Ortona pero en Bari y Maastricht, y que  provienen de Édessa.

Entonces nosotros podemos deducir que esos restos son de la misma persona quien ha sido martirizada en India.( Así dice en el folleto... o sea, ellos y no yo... pueden deducir... etc.)

Cúpula de la Cattedrale S. Tommaso.
 

Salimos de la catedral y está lloviendo más fuerte. Tuvimos que ir a comprar los paraguas, y en pleno mercado ambulante, vemos un monumento dedicado al pueblo de Canadá  a los caídos… canadienses que dieron la vida en la Segunda Guerra Mundial. Se llama “El precio de la paz”.

El precio de la paz. Al pueblo de Canadá.
 

Esto me da pie para contarles que en Ortona se encuentra un cementerio a 4 kilómetros al sur del centro donde están sepultados 1615 soldados canadienses. Fue el  mayor derramamiento de sangre en Ortona. Constituyó un lugar importante para Canadá junto con el punto Casa Berardi. Era un punto estratégico en la defensa alemana durante su aproximación a la liberación del pueblo. Según Wikipedia, fue una batalla que se dio casa por casa… Aprovecho para recordarles que el 80 % de Ortona fue destruida durante esta guerra.

Volvimos por la via Roma, antes llamada via Carmine. Allí encontramos la Chiesa Madonna del Carmine. Les dejo la página de la parroquia.  No es que no sea interesante, pero… se me va a hacer largo este relato.



Parroquia Madonna del Carmine.
 


Después caminamos hasta el Castello Aragonese. Es una fortaleza  de defensa construida por el rey Alfonso de Aragón alrededor del año 1452, cuando los venecianos destruyeron el antiguo puerto. Construido sobre las ruinas de otro antiguo fuerte,  con 5 torres de lado, durante la Segunda Guerra Mundial fue dañado y en 1946 un deslizamiento de tierras produjo un daño en la ala Norte.  Hace poco tiempo, se hizo una restauración y fue reabierto al público.  Nos ofrece una vista panorámica del mar y la costa bellísima. 

Castello Aragonese. 
 
Vista desde el Castello Aragonese.

Castello Aragonese.

Volvemos a la peatonal  donde los comerciantes ambulantes ya están desarmando sus puestos. Este mercado se desarrolla  durante 3 o 4 horas, nada más. Comienzan a abrir los bares, cafés y otros negocios.
Esos toldos, son los comerciantes ambulantes. Y el edificio amarillo de la derecha es la comuna.

Caminamos hasta otra plaza donde se encuentra la Chiesa S. Rocco.
Chiesa S. Rocco.

Otro monumento dedicado a los caídos y la Chiesa S. Rocco atrás.
 

Debemos visitar la playa… es la orilla que me enamora, y que me hace inmensamente feliz.  Seguramente en verano, deben venir muchos turistas a disfrutar de este mar calmo. La arena aquí es más fina que en San Raphael (Costa del Mediterráneo francés), por si les sirve ese dato.
Playas de Ortona.

Les muestro el Teatro F.P. Tosti… o Il Vecchio Teatro. Diseñado en 1927 y fundado por el ingeniero Tommaso Pincione, de Ortona, quién dio el nombre al edificio como su esposa, Victoria. Fue inaugurado en 1930 y por varias décadas fue de propiedad privada. En 1998 fue adquirido por la municipalidad que comenzó la restauración completando sus trabajos en 2006 con la reapertura dedicada a Francesco Paolo Tosti.
Teatro F.P. Tosti.

En la plaza del teatro. Quería mostrarles algunos edificios.

Estamos muy cansados,  descansaremos un rato y nos prepararemos para la cena de brujas… les prometo unos platos ricos.
Noche de brujas en Ortona. La calabaza fue tallada por la hija del dueño del restaurant.
El pescado es tradicional de este lugar.

Los "rollitos" de la izquierda se llaman nevole.  Es un postre característico y es acompañado de helado americano. Riquísimo.
 


http://www.cooker.net/doc/7D86A2BADD871DD9C125754F00765A05 Receta de los "Nevole"

Otra vez, el dueño del restaurant se portó muy amable y el mozo también.  Fue una cena hermosa. Se escuchan algunos petardos de los chicos, que celebran el día de brujas a su modo. Yo soy de las que prefieren llevar a la bruja en el corazón…

 

 

Ortona, Italia. Recuerdos prestados.


Ortona

31 de octubre de 2013

A mi abuelo Tomás.

Amanecimos con lluvia. Y como hoy es el único día que permaneceremos aquí, no podemos darnos el lujo de esperar en un bar hasta que se calme un poco. Por otro lado, menos mal que no decidimos esperar… porque la lluvia continuó hasta pasado el mediodía.

Foto de Ortona, hermosa.
 

Pero no me quiero adelantar, después de todo, es hora del desayuno y debemos cruzar al restaurant “Il Vecchio Teatro” para probar el desayuno de… la hermosa Italia.

Avisado el dueño (vía hija) del apellido de mi madre, ya nos esperaba con su mano lista para saludar a la señora “ciento por ciento ortonesa”. El señor además del restaurant, es dueño de una simpatía que pinta al italiano como yo lo tengo guardado en mi memoria.  Generoso, amable, simpático… y obvio: ávido de saber qué es lo que haremos durante nuestra estadía.

El restaurante Il Vecchio Teatro, con vista al mar.
 

Nosotros, soltamos de a gotas la información. Descubrimos que “el apellido que porta mi  madre” es muy común en Ortona y que hay muchas personas que lo llevan. Por las reacciones del italiano (también “ciento por ciento ortonés”) ningún pariente lejano ha hecho nada vergonzante como para que nos lluevan puteadas de rebote.

Con esa información, nos fuimos directo a la comuna para preguntar, y volver a explicar la razón de nuestra visita (hoy explicaremos la historia varias veces) y ver si podemos conseguir algún dato sobre el lugar donde nació mi abuelo Tomás.

La baranda de Ortona, las palmeras que embellecen todo.
 

Pero en esa dependencia, no había tal dato.  Nos explicaron que debíamos ir hasta otra oficina pública y nos dirigimos sin perder tiempo.  ¡Bah! No tanto así, porque la lluvia se hizo más fuerte… ¡y nosotros sin paraguas!

También, había una pequeña feria en la peatonal, hay muchos vendedores ambulantes con todo tipo de cosas (artesanales y no tanto).  Ya le echamos el ojo a unos paraguas… pero ahora no quiero perder el tiempo… mejor vamos a la oficina pública.

Playas de Ortona. Vista desde el Castello Aragones.
 

Quiero contarles que, previamente yo había enviado un e-mail a una oficina preguntando por los mismos datos que ahora, en persona,  voy a preguntar.  Por e-mail no me contestaron… ahora espero aunque sea un algo.

Mi esposo ubicó la oficina donde preguntar y una señora, con más o menos amabilidad, buscó el folio de mi abuelo (yo tenía todos los datos, en un resumen que sirvió para tramitar la ciudadanía italiana).  En un libro cosido, de un tamaño considerable y de páginas amarillentas… La señora buscaba, hasta que dio con el acta de nacimiento…

Y bueno, uno esperaba un número y una calle… pero se ve que allá por el 1916 con solo nombrar la calle en que uno nació debía de ser suficiente. Vía Carmine. Eso era todo… una calle que probablemente ya no se llamara igual…

Y sí, via Carmine ya no existe, se le cambió el nombre por via Roma (eso también nos averiguó la señora).

Cuando no hay suficientes datos, lo mejor es hablar con mucha gente, así uno puede reconstruir algunas cosas… Así que tuve que sacar a relucir mi simpatía: es hora de hablar con el dueño del bar de la oficina pública, para que me pueda dar más precisiones.  Y así fue. Me confirmó que la calle via Carmine se cambió por el nombre de via Roma, PERO, la parroquia que aún está en pie, tiene el nombre de la antigua calle. Se llama: La madonna del Carmine.

Chiesa la Madonna del Carmine.
 


Y si piensan que el desánimo nos ganó en algún momento… quiero contarles que no fue así.  Tuvimos que comprar los paraguas (compramos 3 y nos regalaron otro más) porque ya no se podía caminar… y así emprendimos nuestra marcha en busca de la via Roma para caminarla, aunque sea un par de cuadras…




Ortona también fue alcanzada por la Segunda Guerra Mundial y fue destruida en un 80 %. De ahí, que mi ilusión por encontrar una casa ya no fuera tan fuerte como antes de emprender el viaje.

Sin embargo, hay una historia que me ronda en la cabeza… desde que llegué a este lugar. Alguna vez, mi abuelo me contó una historia de él con sus hermanos. Con el mar tan cerca, no es de extrañar que mi abuelo adorara el mar, la natación y la comida relacionada con peces de mar.  Él dejó Italia con 7 años. Lamento profundamente, no haber tenido la curiosidad por preguntarle más sobre su Ortona… pero no se puede cambiar lo que ha ocurrido.

Contaba mi abuelo que durante varios días, en compañía de sus hermanos mayores (eran seis hermanos en total) se “rateaban” de la escuela para ir a nadar al mar.  La picardía duró hasta que, de la escuela, fueron a la casa a preguntar por qué sus hijos no estaban asistiendo a clases… Mi abuelo recuerda que sus hermanos mayores corrían a más no poder, en vista de la tremenda paliza que se venía, una vez descubierta la travesura…

Playa de Ortona... para imaginarse a un chiquito jugar.
 

Yo, no puedo imaginarme más que a un chiquillo flaquito, medio rubio y con ojitos verdosos correteando por la orilla del Adriático, feliz… sin pensar en el hambre, en las guerras ni en los odios de los hombres.

Esa imagen, hacía que la lluvia no existiera, que el viento fuera una brisa, y mis botas mojadas… una picardía de la niñez.