viernes, 17 de mayo de 2013

Normandía, Francia. 2/2


Normandía, Día D

 Uno no puede escapar a la historia…sobre todo cuando está en todas partes. Ayer visitamos dos lugares preciosos y les aviso, a los que piensan en Normandía como destino turístico, que está lleno de châteaux para conocer. Yo también me debo esa visita. Hoy no veremos nada de eso… Así como el 6 de junio de 1944 fue inevitable y determinante, estar acá obliga a visitar estos lugares porque forman parte de nuestra historia reciente. ¿Nuestra? Sí, de todos. No sólo por la guerra en sí misma, sino por todo lo que se generó después. Desplazamientos de gente, hambrunas, reconstrucción de los países, historias de vida, inmigrantes huyendo al Nuevo Mundo…y así participamos todos.

Pero no sólo vamos a visitar lugares  conocidos  gracias a las películas…también vamos a ver uno, que seguro  no se habla mucho en los libros de historia.

Después de un desayuno fugaz en Mc Donald nos fuimos a un cementerio…el de soldados caídos alemanes.
Cementerio alemán, Le Cambe

Nos fuimos a ver a los caídos y olvidados; a los sin gloria; a los que lucharon del lado equivocado…y se murieron creyendo o no, sabiendo o no, convencidos o no… Nos fuimos al lugar donde los micros con turistas no pasan… en La Cambe.
Cementerio alemán. Le Cambe

Como hice en otros relatos, saqué fotos en blanco y negro…Hay realidades donde el color, sobra.
Tumba sin nombre

Mientras vemos algunas fotos, les paso a contar algunos datos. Uno que nos llamó la atención, es que este cementerio es mantenido con fondos privados (también otros cementerios de soldados alemanes en otros países). Y su mantenimiento está a cargo de voluntarios (la mayoría jóvenes) de varios países y su mensaje es trabajar por la paz de los pueblos. Los chicos que participan son de  Alemania, Polonia, Francia, Rusia e Italia. Esta organización se llama Volksbund y acepta contribuciones.

Además, el cementerio cuenta con un pequeño salón con historias sobre algunos soldados. Me encuentro con el relato del hermano de un soldado alemán, que agradece a los ingleses, por haber enterrado el cuerpo de su hermano en un cementerio inglés en condiciones dignas. Recién en 1969, el padre del soldado junto con los hermanos pudo visitar la tumba de su hijo. Poco tiempo después, el padre murió.

Por supuesto, mientras caminamos, vemos algunos nombres. En el caso de este cementerio, tenemos las fechas de nacimiento y fallecimiento… ¿Por qué esta distinción? Ya veremos más adelante, que no siempre es así.

Hay un lugar, con fotos de los demás cementerios alemanes. Y también hay una frase de Tolstoi que dice así: “Antes de que estalle una guerra, ya ha comenzado en los corazones de la gente”.
otros cementerios alemanes en el mundo

Los cementerios invitan a reflexionar sobre muchas cosas y también sirven para reafirmar creencias. Uno empieza a escuchar silencios…empezamos a vivir la historia reciente. Sólo podemos pisar este lugar si todavía tenemos amor en nuestros corazones…

 

¿Y ahora? Ahora vayamos a ver un verdadero campo de batalla: Maisy Battery. Se trata de una trinchera alemana que fue desenterrada después de 63 años. Capaz que si lo planteo como “una trinchera…” parece poco. En realidad, lo que vamos a ver, es la tercera parte de lo que fueron 44 hectáreas de defensa alemana. Y resultó ser una de las batallas más difíciles que debió enfrentar el ejército norteamericano.
Maisy Battery

Maisy Battery

A nuestro paso, vemos bunkers donde se realizaban diferentes tareas. En algunos casos se guardaban municiones, en otro se hacían trabajos de inteligencia, en otros puestos se disparaba de acuerdo a los informes y datos que pasaba el puesto de observación más cercano a la playa. En 2009 se encontró un cuerpo de un soldado alemán que fue llevado al cementerio de La Cambe.
punto o torre de observación
Un búnker

Pero para que tengamos una visión, más acabada de lo que es un bombardeo…vamos a Pointe Du Hoc. ¿Qué pasó aquí? Bueno, es la primera incursión del ejército norteamericano (el Segundo Batallón de Ranger) y de su toma de posesión del lugar. Fue una batalla descomunal  librada en los acantilados, ya que los Ranger tenían que escalarlos primero para luego luchar y realizar la toma. La sorpresa fue que cuando llegaron, encontraron "armas" de madera. El batallón contaba con 225 hombres y debieron aguantar en el lugar durante dos días, ese fue su desafío. Sólo sobrevivieron 90.
Pointe Du Hoc

Pointe Du Hoc, huellas del bombardeo

Pero además de todo esto que contás Estrellita… ¿Qué hay ahí?...Hay pozos, testigos de los bombardeos y los bunkers alemanes que siguen vigilando el Canal de La Mancha.  Uno vio películas…recuerda escenas de bombardeos…y ahora estamos en donde pasó. En medio del descalabro de emociones…hay un anciano. Su tono yanqui es evidente…su bastón, su cara, sus arrugas…su campera que dice Ranger división…no sé cuánto… Si uno que no lo vivió, percibe todo esto… ¿cómo será para aquellos que vienen a recordarlo con sus familiares?  Cuanta entereza…de pronto, uno siente respeto.
Pointe Du Hoc


Pointe Du Hoc, vista desde el puesto de observación alemán
Son las 2 de la tarde…tenemos hambre.  Fuimos al pueblito que está cerca de allí, se llama Grandcamp Maisy, no queremos desviarnos demasiado. Ahora bien, no hay muchos restaurantes abiertos. Y entramos en uno, que por la hora que era, había condiciones para ordenar: sin entrada y sólo se puede elegir de “ésta” hoja en particular. Aceptamos. Pensando, sobre todo en mis hijas que no comen muy variado,  fue una sorpresa enorme cuando trajeron los platos y vimos que lo ordenado no era nada más y nada menos que churrasco con papas fritas…menos mal… Ya tenía el ánimo bastante “cargado” como para lidiar con “esto no me gusta”.

Siendo las 1530… (Más o menos) debemos ir, adonde…debemos ir: Omaha beach. Seguramente, esta aclaración sonará obvia para muchos, pero para mí no lo era tanto. La operación del día D, se llamó por su nombre secreto: Operación Neptuno y las diferentes playas por las cuales atacó el ejército norteamericano tenían nombres clave. La playa  más famosa es Omaha y es donde se libró la batalla más fuerte. Entre las películas que inmortalizó a esta playa, “Rescatando al soldado Ryan” puede servir de idea para comprender lo que sucedió en este lugar.
Omaha beach

Y uno llega y la ve tan tranquila. Con colores claros…cuesta creer que hace 69 años esto estaba minado y con soldados emergiendo del mar bajo una lluvia de proyectiles.   Veo arena que se parece a otra arena…y olas que se parecen a tantas otras olas. Sin embargo, hay un monumento que recuerda un día, al que no se parece en absoluto al resto de los días. Y solo una ignorante como yo, podría decir que esa arena, las olas…y hasta el paisaje es parecido a otros. Pero no es así. Y lo demuestran las casas (unas cuantas) con sus banderas estadounidenses en la puerta, los veteranos que vuelven todos los años con sus familias…donde la memoria le gana la apuesta al paso del tiempo y reafirman: esto pasó y yo soy la prueba de eso. Y cuando ellos ya no estén, sus hijos van a volver allí y dirán: soy testigo de mi padre…porque estuvo ahí. Y otra vez, la memoria ganará al olvido.
Omaha beach

Omaha beach

Puedo decir que, entre mis posesiones materiales más preciadas…tengo un terrón de arena de Omaha beach.
Omaha beach

A pocas cuadras de allí, se encuentra el museo de Omaha, ahí podemos ver los hierros que estaban ubicados en la playa para impedir el arribo de los tanques. Es bastante impresionante.
Museo, Omaha beach

Es hora de nuestro próximo destino: el cementerio norteamericano.  Mi esposo me recuerda que este cementerio es parte del territorio estadounidense, por las dudas. De hecho, el salón museo que hay, tiene un estricto control de seguridad cual aeropuerto de NY, por imaginar un ejemplo. Cada país vive lo mejor que puede…algunos padecen un estado de alerta crónico.
Vista desde el cementerio

Nosotros, no vamos al museo. Visitaremos los jardines y tumbas de los caídos. Muchos de los cuales, hicieron un corto recorrido hasta llegar aquí: el cementerio, está a pasos de la playa. En el caso de este cementerio, sólo vemos la fecha de fallecimiento de los soldados. 
cementerio de caídos estadounidenses

El pesar que uno siente desde la mañana se hace más fuerte…

Todavía falta ver otra batería en Gold beach.  Como les contaba anteriormente, las playas de Normandía, habían sido nombradas en clave. Tenemos a Omaha y a Gold. Pero también se hallan Juno y Utah. Para los más entusiastas con estos temas, seguro que pueden ahondarlos en Wikipedia u otras enciclopedias.
Gold beach

Nosotros en Gold, volvimos a encontrarnos con bunkers alemanes y con un observatorio bastante bien conservado. Hoy es un día gris, de momento llueve un poco…
punto de observación alemán

Vista desde el interior del punto de observación

Yo…buscando un final para este relato, les dejo unos versos del poeta León Felipe. El poema se llama “Vencidos” y lo musicalizó Serrat… (¡Es sólo una parte del poema!)

Vencidos (autor: León Felipe)

(…)

¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar!
¡Y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar!

Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo,
y llévame a ser contigo
pastor.

Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...

 

 
Gold Beach.


 

Algunos sitios de internet sobre información de los lugares que visitamos:

Wikipedia consulté por Omaha


martes, 14 de mayo de 2013

Normandía, Francia. 1/2


Normandía, Francia

 

11 y 12 de mayo de 2013

¡Qué destino! La verdad, que cuando yo escucho ese nombre…la primera palabra que pienso es: desembarco. Ni hablar de la segunda palabra… Pero no todo está contado con sangre, mis amigos…

Empiezo por desasnarme acerca de Normandía, que no sólo tiene playa, es más…yo pensaba que era una ciudad (con playa)… En rigor de verdad es una provincia francesa.  Aunque mucho está teñido de gestos y recuerdos de la Segunda Guerra Mundial, durante nuestro primer día de estancia, veremos que hay otros lugares dignos de ver y que bien alejados están de la muerte y la devastación.

París...de pasada
Después de muchas horas de autopista, y de haber cruzado París (y perdernos un poco) llegamos a la localidad de Giverny, provincia de Normandía, para dirigirnos a la casa de un pintor muy famoso: Claude Monet.
una callecita de París...perdidos
 
Su casa fue donada por su hijo Michel, su único heredero, a la Academia Francesa de Bellas Artes en 1966. A través de la Fundación Claude Monet, la casa y los jardines fueron abiertos al público en 1980. Se ve que al señor Monet, no sólo le gustaba pintar paisajes, también disfrutaba de crearlos. En sus jardines, cultivaba plantas exóticas, entre ellas…nenúfares.
jardín japonés en la casa de Monet
De las cuales, se debe haber enamorado ya que pintó una serie de cuadros sobre estas plantas acuáticas que tuvieron mucho éxito. 

casa de Monet
Igualmente, creo que los tulipanes son de las flores más hermosas que hay. Hoy aquí, hay tulipanes de muchos colores y gran tamaño. Lo que no entiendo son las gallinas… ¿Tenía gallinas el señor Monet?  Capaz que sí, y seguro que decidieron (la Asociación de Amigos de Monet) conservar el jardín de la manera más fiel que se pudiera.

Gallinas en la casa de Monet
Las horas se vuelan… ¿Es posible que hayamos paseado más de una hora y media por un jardín? Es muy posible.
Tulipanes en la Casa de Monet
 
 
Salimos de la casa, y fuimos a recorrer la zona en busca de un restaurant. Encontramos un bar-café muy lindo y almorzamos una baguette con fiambre de pato, lechuga, tomate, queso y una salsa agridulce… (Al final creo que fue mermelada de durazno) muy rica. En medio de la confusión, compramos un cappuccino (el sándwich se llamaba “Cappuccine”) que también era riquísimo, la crema no era chantilly…era crema de leche… ¡de verdad!

Postal de Normandía...antes de llegar a la casa de Monet
Estamos con un pequeño retraso…una hora y media aproximadamente, pero valió la pena. Ahora debemos continuar hasta nuestro próximo destino: el hotel y de allí, a un lugar en el cielo…

hotel Brit, donde nos hospedamos
Con los minutos contados debemos apurarnos. El lugar de nuestra visita cierra a las 18 horas…hay que caminar rapidito.

El lugar en el cielo, que baja a la Tierra para que podamos visitar, se llama Abadía Saint Michel.  

Abadía Saint Michel
Una característica más que singular sobre esta gran iglesia, es que está construida sobre un islote, al que en épocas anteriores, se podía acceder de dos formas: durante la marea baja, a pie; durante la marea alta, en barco.  Este fenómeno natural hizo de este lugar, una fortaleza muy difícil de tomar. La marea cambia cada doce horas aproximadamente, alrededor de las 20 horas se da la marea alta…así que, podremos presenciarlo.

Saint Michel
El auto debemos dejarlo en un estacionamiento (inaugurado en 2012) y desde allí, podremos llegar a pie o sino tomar un micro (gratuito) hasta el islote.  Esta abadía, lleva el nombre de Saint Michel, ya que se ha registrado la aparición del arcángel tres veces consecutivas, según el relato del obispo de Avranches, Aubert.  San Miguel arcángel, se encuentra bien alto vigilando todo.

iglesia principal

Otro dato impresionante, es que el primer santuario (a lo largo de los siglos, se fueron haciendo modificaciones y construyendo más edificios) data del año 709.

jardín interno
Los edificios ubicados en la parte inferior del peñasco son hoteles, restaurantes y tiendas de recuerdos. Elijan la película que quieran sobre la Edad Media…y disfruten del paisaje.

mi época medieval
Nuestro objetivo es llegar a entrar a la abadía. Después de visitarla, podremos recorrer el islote con más tranquilidad, porque hay luz natural hasta las 21.30 horas aproximadamente.

Los escalones son muchos…las piernas nos duelen bastante. Caen algunas gotas de lluvia. Ya nos advirtieron sobre el clima en La Mancha… (¿Será que el Don Quijote también se quejaba del tiempo?) es muy cambiante…de mal a peor.

Caminando por el islote
Durante esta visita, observaremos diferentes capillas y vistas panorámicas que nos dan una idea de lo inaccesible que pudiera ser este lugar antiguamente. También vemos un proyecto de un puente nuevo, que evitará los problemas ambientales que trajo el camino de asfalto construido actualmente. Este camino, por el cual accedimos con los micros (eléctricos) es una barrera (antinatural) que impide el normal desplazamiento de los sedimentos. Produce un estancamiento y en consecuencia, un deterioro de la zona. Por suerte, el problema fue detectado y está siendo corregido. Yo me siento aliviada…y los 3.200.000 visitantes que se deleitan con este “merenguito” de piedra supongo que también.

vista donde se puede apreciar la construcción del puente nuevo.
En la parte inferior del islote, también hay otra pequeña iglesia llamada Saint Pierre y entramos para descansar un rato.

interior de la iglesia Saint Pierre
iglesia Saint Pierre
 
Es hora de cenar. Una vez que hayamos terminado nuestra cena…el agua nos habrá rodeado.  Nosotros damos un par de vueltas más…pero es complicado para mí: el adoquín y los zapatos son una mala combinación. Me lastimé los pies… Pero Estrellita… ¿Se quejaba Don Quijote de las ampollas en los pies? No, supongo que no…pero tampoco andaba con tacos.

con el agua alrededor...
Con agua por todos lados, nos vamos a tomar el micro de vuelta. 
el agua a los pies
Toda la zona que recorremos desde la parada final hasta el estacionamiento, pareciera haber sido construida recientemente. También notamos un camping y varios hoteles.

la infraestructura turística

el camping

¿Estrellita…alguna reflexión? Quizás este lugar no es, “un lugar en La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…” sino todo lo contrario.

Saint Michel
 

Fuentes que utilicé para mi relato:



Wikipedia

 

 

 

 

 

lunes, 29 de abril de 2013

Disneyland, París 2/2


 Disneyland París, cumpleaños de Estrellita

21 de abril de 2013

Nos fuimos a dormir a las 00 horas…o sea, hoy. Y dormimos 7 horas y media para volver al parque apenas abriera.

Walt Disney Studios Park, París.
Hoy fuimos al otro parque de Disney…¡No les dije que hay dos! Uno se llama Disneyland Park (el que fuimos ayer) y el otro se llama Walt Disney Studios Park, el que visitaremos hoy.


Dentro de los estudios.

Lo de ayer, fue pura ternura…hoy será pura adrenalina. Este parque, tiene juegos con niveles de tensión más elevados. Y les paso a contar.

Walt Disney Studios Park
En la entrada, nos recibe la estatua de Mickey con las escobas de “Fantasía”.  Y cuando pasamos el edificio principal de comercios, encontramos a Walt con Mickey como si estuvieran paseando por aquí.

Walt Disney y Mickey Mouse
Todavía estamos medio dormidos, hay que despertarse porque así no puedo soplar las velitas. Vamos a la cuarta dimensión que se encuentra en el “hotel de las estrellas” o más conocido como “Tower of Terror”…muajajajajajajaja. El nivel de detalle es impresionante, ya que simulamos ser “estrellas de cine” y nos venimos a hospedar en el hotel. Los botones y el conserje están verificando nuestra reserva…todos son profesionales. Con el bonjour  y la sonrisa en la cara, nos invitan a pasar a la biblioteca.

Entrando a The Tower of Terror
Allí, nos cuentan la historia del hotel, y lo que sucedió en años anteriores a un grupo de personas que viajaba en un ascensor  que se desplomó y  desapareció, quedando  atrapada en la cuarta dimensión….  Ahora, nos invitan a viajar en ese mismo ascensor…

Estrellita podría trabajar en The Tower of Terror...limpiar no es una tarea relevante.
Veintiuna personas entramos en el ascensor y nos sentamos con el cinturón de seguridad puesto.  El ascensor sube y primero nos muestran a todos nosotros  reflejados en un espejo…Después, nos vuelven a mostrar como si fuéramos fantasmas…y en el piso siguiente, aparecen los fantasmas de las 5 personas atrapadas en la cuarta dimensión…y después, el ascensor sube a una velocidad inusitada. Se detiene en el piso 12 y las puertas del ascensor se abren para mostrarnos una vista impresionante de los dos parques…y se desploma….

12 pisos!!! y se cae!!!
Los gritos, mis gritos…no dan crédito a lo que pasa: ¡el ascensor en caída libre por lo menos 6 pisos! El terror se mezcla con la incredulidad: ¡esto se cae! ¡Me estoy cayendo! ¡Dios!. Es un mix extraño…impensado. El ascensor no da tregua. Vuelve hasta el último piso y cae otra vez…los gritos se escuchan, quiero que se termine…sólo puedo putear. No pienso en nada, ni nadie…estoy atornillada a la butaca.

Salimos caminando pero mi mandíbula tirita. Estoy temblando…mis hijas se ríen, estuvo buenísimo me dicen…

Necesito recuperar el aliento…vayamos a una montaña rusa. No me canso de repetir que se pasan con las “previas” en algunas atracciones…. Es el caso de Rock’n Rolles Coaster avec Aerosmith. Mientras esperamos para subir, hay una pequeña muestra de instrumentos musicales autografiados por bandas y músicos famosos. Luego, nos recibe el video de Steve Tyler que nos explica que la montaña rusa que vamos a disfrutar tiene un bucle de 360 grados y unas cuantas caídas…ajam… Vayamos al ritmo del rock and roll, tal vez no sea para tanto.

Rock’n Rolles Coaster avec Aerosmith
En el día de mi cumpleaños…también me equivoco. La montaña rusa mezcla luces, oscuridad y es imposible cerrar los ojos, porque da más miedo... ¡Ah! Y por supuesto, a mis hijas les encantó.

Rock’n Rolles Coaster avec Aerosmith

Rock’n Rolles Coaster avec Aerosmith
Hay que descansar, quizás en Armagedón pueda dejar de temblar. Nos regalan la experiencia de “viajar” en una nave que choca contra un meteorito… Y claro, las cosas se empiezan a caer…los caños es empiezan a romper…¡las luces de emergencia se encienden! ¡las sirenas de emergencia suenan! ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Humo!...¡Ay! La puta madre…tengo que admitir que eso fue muy real... sin embargo no me olvidé que estaba dentro de un simulador. Por lo menos, no bajé temblando.

Entrada de Armagedón
Por suerte, hubo tiempo para relajarse; estuvimos uno hora esperando para subir al RC Racer. Es como una hamaca gigante, donde el autito de The Cars nos lleva.   Y el estómago se me pegó a la garganta… ¡es que me despego del asiento!

Estamos en el parque de Toy Story
Bajamos y vemos a Buzz light year sacándose fotos.

Buzz light year
Nos queda una montaña rusa que conocer: Crush’s Coaster… Con la tortuga de “Buscando a Nemo” no se puede esperar otra cosa más que un paseo por el río Limay haciendo rafting… Nada más alejado de mi imaginación…ahora entiendo la preocupación de Marlín al querer entrar a la C.A.O. (Corriente Australiana Oriental)…literalmente, nos pusimos en las escamas del otro… Así que como diría Crush: gózala….

 
Crush’s Coaster

Salimos muertos de risa, y encontramos a Minnie y Mickey sacándose fotos, pero ya era muy tarde para esperar una hora y sacarme más fotos.  Y además, las nenas querían volver a “Tower of Terror”… ¿por qué?  ¿Por qué?  Sólo un desquiciado querría volver a subir a un elevador que, evidentemente, no anda bien.  Pero… ¡quién sabe cuándo volveremos!  Así que, volvimos…nosotros, los desquiciados.

 
Después de eso, fuimos al “Restaurant of the Stars” que tienen un servicio de buffet exquisito. Por supuesto, con Remi en la cocina, probé el Ratatouille…y unas costillitas de cerdo que se desarmaban en la boca.  Y para finalizar, una porción de selva negra…
Restaurant of the Stars
 
Ya eran las 16 horas y comienza el desfile en este parque. Y nos quedamos a ver. Hay que saludar a los que desfilan…
Monsters Inc

Los malos también desfilan
 
Nosotros nos vamos desfilando a la salida…aunque no me quiero ir. Este mundo de ilusión y fantasías me refresca la cabeza y renueva la esperanza de construir algo mejor.

Walt Disney Studios Park

Walt Disney Studios Park